Respira… esto es más fácil que aprender a usar una nueva app.

Los juguetes sexuales están diseñados para ser intuitivos, seguros y muy amigables para principiantes.

Aquí va lo que nadie te explica, pero todos deberían saber.

Para empezar, la mayoría de los juguetes se encienden igual:

solo deja apretado el botón principal (“power”) 3 segundos aprox. 

Una vez encendido, el juguete normalmente se queda en modo silencioso, sin vibrar todavía, ahí es donde la gente se asusta y piensa que viene defectuoso o no sirve… pero NO, solo vuelve a presionar el botón para arrancar las vibraciones. Cada apretón cambia la intensidad o el modo, así que puedes ir probando hasta encontrar el ritmo que tu cuerpo diga: ESE es el indicado.

 

Ahora, después del disfrute, viene la parte aburrida pero súper necesaria: el cuidado.

Los juguetes NO se lavan con jabón de manos perfumado, ni con shampoo, ni con alcohol, ni con nada que te encuentres en el baño, eso puede irritar la piel o dañar el material. Lo ideal es usar jabón neutro, agua tibia y un limpiador especial para juguetes como nuestro Toy Cleaner, que es anti bacterial y fungicida.

Debes de lavarlos antes y después de usarlos, porque sí, aunque estén guardados, acumulan polvo, tu cuerpo lo agradece.

 

Para guardarlos, evita meterlos sueltos en el cajón junto con las llaves, los audífonos y los clips de oficina, se rallan y pueden contaminarse.

La mejor opción es mantenerlos en su bolsita individual, en un espacio limpio, fresco y sin humedad.

 

Lo más importante: no necesitas saber usarlo perfecto desde el primer día.

Los juguetes no tienen examen final y no reemplazan a nadie.

Solo amplifican lo que ya existe: tu placer.

 

Consejo Happy Love:

No tengas miedo de apretar botones, explorar vibraciones o ir lento.

Aprender a usar un juguete es parte del juego: enciéndelo, pruébalo, lávalo con cariño, guárdalo bonito y vuelve a él cuando tu cuerpo lo pida.

El placer no es técnico… es curiosidad, cuidado y conexión contigo.